Segundo día
Los humanos somos seres afectivos. Así no te gusten los abrazos o cariños, cuando sabes que vienen de un ser querido los recibes con alegría interna. Estar contagiado te quita eso. Nunca fui una persona que ame los abrazos, me ponían nerviosa y los evitaba, pero el solo hecho de saber que nadie en mi casa podía acercarse a mi, tocar lo mismo que yo. Duele. Aún más cuando lo expresan con palabras. "No me toques, tienes covid" "limpia todo lo que tocaste con cloro". Me hace sentir como leprosa. Se que puedo contagiar, debo alejarme por el bien de ellos. pero las palabras duelen, mucho.